Madrid bajo la lluvia

La última vez que bajamos a Madrid, pensamos que íbamos a poder disfrutar del típico cielo azul de Castilla. Sin embargo, la tenaz lluvia asturiana decidió acompañarnos a la capital y no se separó de nosotros en todo el fin de semana.

Afortunadamente, en las ciudades grandes siempre hay cosas que hacer a cubierto. Por eso, en cuanto nos hicimos con un paraguas, nos echamos a la calle y nos resistimos a subir al metro porque, después de todo, Madrid bajo la lluvia también tiene su encanto.

En esta entrada, os presentamos algunos lugares que, si bien se pueden visitar en cualquier momento, son ideales para resguardarse los días de lluvia.

Nuestra primera parada fue la Catedral de la Almudena. Este templo no llamaba especialmente nuestra atención porque, a pesar de sus grandes dimensiones, es una construcción muy reciente (las obras finalizaron en 1984), así que carece del atractivo de las catedrales antiguas. No obstante, la cúpula ofrece buenas vistas del Palacio Real, que también se puede visitar si estás dispuesto a esperar tu turno bajo la lluvia en las infinitas colas que se forman.

Palacio Real

Azotea

De la catedral, nos dirigimos a la plaza Mayor, la cual se puede recorrer al resguardo de los soportales. En este entorno, los negocios que más abundan son los bares, aunque también hay algunas tiendas con solera que llamaron nuestra atención.

Sombreros

Después de este pequeño paseo, nos entró el hambre, así que nos acercamos al famoso Mercado de San Miguel para picar algo, pero encontrar un sitio para sentarse fue complicado. Desde luego, la idea de los mercados gastronómicos no se corresponde con la de los restaurantes, somos conscientes, pues el fin principal de los comercios es vender los productos, aunque estos se puedan degustar in situ. No obstante, entre el Mercado de San Miguel y el de San Antón, en el barrio de Chueca, nosotros nos quedamos con el segundo: en nuestra opinión, es más acogedor y los espacios están mejor distribuidos.

A la entrada

Resguardados

Tapas

Ambiente

La tarde la reservamos para ir de tiendas pero llegó un punto en el que llovía tanto que tuvimos que pensar en un plan B. Se nos ocurrió resguardarnos de la lluvia en un cine pero no merecía la pena meternos a ver una película comercial que estuvieran echando también en Asturias. Entonces, nos acordamos del cine Doré, la sala de exhibiciones de la Filmoteca Española, y pensamos que era la mejor opción si no queríamos volver al apartamento tan pronto. Fue todo un acierto. La película que proyectaban aquel día era Luna de papel, un clásico que nosotros no conocíamos pero que nos encantó. Además, la sala principal es espectacular, y el precio de las entradas, muy reducido (solo 2,50€). No podemos dejar de recomendároslo si alguna vez viajáis a Madrid y vuestros planes se tuercen debido al mal tiempo.

Cine Dore

2 comentarios en “Madrid bajo la lluvia

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