Secretos del Cantábrico

El faro de Cabo Vidio, en Oviñana (Cudillero), está suspendido en el aire a cien metros sobre el nivel del mar. Entre el suelo rocoso y el terreno sobre el que se asienta el faro, solo hay vacío, aunque este se llena de agua rápidamente cuando sube la marea.

La cavidad que se ha formado en el acantilado por la erosión de las olas recibe el nombre de Iglesiona, debido a la forma abovedada de la piedra en el techo.

Para acceder a ella, es necesario descender unos tres metros por una pared del acantilado pero se trata de un salto bastante fácil si se utilizan las cuerdas ancladas en la piedra. Una vez abajo, la entrada consiste en una grieta estrecha que, en pocos pasos, nos conduce a la impresionante cúpula de la Iglesiona, un lugar perfecto para la contemplación y la fotografía.

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