A orillas del Rin

Salir a pasear por la ciudad de Düsseldorf, en estos meses de invierno, significa ponerse el abrigo y acercarse a la orilla del famoso Rin.

El Rheinuferpromenade se prolonga a lo largo de más de tres kilómetros pero siempre se hace corto. Puede que, a primera vista, los más románticos desconfíen, pues el paseo transcurre entre barcos mercantes y construcciones de corte moderno e industrial. Sin embargo, el que se decida a darle una oportunidad se llevará una grata sorpresa.

Desde la audiencia territorial hasta la torre de la televisión, el ambiente es, a la vez, animado y distendido: corredores, grupos de amigos, familias y enamorados de todas las edades hacen una parada en el camino para contemplar la caída del sol asomados a la barandilla.

Los que no tengan vértigo pueden optar por subir a la Rheinturm al atardecer. Esta torre de 240,50 m., la construcción de mayor altura en la ciudad, ofrece unas vistas espectaculares de Düsseldorf desde la cafetería y el restaurante de la cúspide.

Otra particularidad de este edificio son las treinta y nueve luces que se extienden por la columna y que se encienden y apagan en serie para marcar las horas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *